Fundadores 2020-05-14T20:34:55+00:00

FUNDADORES

La obra por la cual, las generaciones futuras recordarán a don Antonio y a doña Luz, con especial cariño, es Casita de Belén, donde varios jóvenes abandonados y desamparados encontraron su hogar y una oportunidad para tener un mejor futuro.

Antonio Obeso de Mendiola

Nació en París el 11 de abril de 1914, unos meses antes de que estallara la Primera Guerra Mundial; razón por la cual, su padre, don Jesús Obeso Pérez y su madre, doña María Teresa de Mendiola, decidieron radicarse en América.

Antonio Obeso estudió Administración de Negocios en Estados Unidos. Al regresar a Colombia para hacerse cargo de los negocios de su padre, quien tenía la representación de la General Motor´s para todo el Suroccidente Colombiano, encontró el amor de su vida, Luz Mejía Arango, con quien contrajo matrimonio el 20 de abril de 1941, y tuvo un ejemplar matrimonio de 73 años.

Posteriormente, se dedicó al negocio de propiedades y arrendamientos y a apoyar obras sociales. A sus 60 años se graduó de abogado en la Universidad de San Buenaventura. El 22 de diciembre de 2005 obtuvo la nacionalidad colombiana por adopción.

Antonio Obeso es recordado como un hombre caritativo y de gran sentido social. Su aporte a la Fundación Valle del Lili fue fundamental, razón por la cual la sala de unidad de Cáncer lleva el nombre de su esposa Luz Mejía y el edificio de urgencias de la Clínica lleva el nombre Antonio Obeso Mendiola.

Entre sus aficiones se destacaron, su amor por los caballos y su pasión por la fiesta taurina. Residió la mayor parte de su vida y quiso muchísimo a la ciudad de Cali, donde murió el 2 de febrero de 2014, a sus 99 años.

Luz Mejía Arango

Nació en Medellín, el 1 de septiembre de 1917, hija de don Gonzalo Mejía Trujillo y Alicia Arango de Mejía. Aunque nació en Medellín, Luz Mejía de Obeso siempre se consideró caleña de corazón.

Siendo reina del Carnaval de Antioquia en 1937, viajó al Valle del Cauca para coronar a la reina del Carnaval de Cali, en este evento, conoció a Antonio Obeso, con quien se casó el 20 de abril de 1941 en Medellín.

Fundó con su esposo Casita de Belén. La historia de Casita comenzó cuando siendo voluntaria en la congregación de las Hermanas Asuncionistas conoció el caso de una mujer en grave estado de salud, que tenía dos niños y no tenía nadie que los cuidara.

Durante días, trató sin éxito, de ubicar una institución en Cali que se encargará del cuidado de los pequeños. La muerte de la madre le causó un gran impacto y desde ese momento, se propuso crear un lugar para brindar protección a niños de madres enfermas.

La obra inició en una casa del municipio cedida por el Alcalde de esa época, Gonzalo Campo, dando albergue a cinco niños con el apoyo de un grupo de voluntarios y la orientación de las Hermanitas de la Anunciación, posteriormente de las Vicentinas y años más tarde de las Oblatas.

En 1956 el municipio, viendo el éxito del trabajo, les donó un lote en el barrio Las Delicias y ahí, con recursos propios y otros donados por diferentes empresas construyeron la edificación donde hoy funciona Casita, que actualmente está vinculada al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF.

Luz Mejía de Obeso trabajó incansablemente por el bienestar de los demás. Entre otras, estuvo vinculada a las obras sociales que realizan la Semana del Menor, UNICANCER, la Cruz Roja, Fundación Amanecer y varios ancianatos, también la Fundación Valle del Lili donde la unidad de cáncer lleva su nombre.